17 dic. 2018

3 productos cosméticos que no necesitas

Créeme: no te hacen ningún bien. Se pusieron de moda y con el hype los compraste sin dudarlo. Quizá parece que te facilitan la vida, o son agradables de utilizar. Pero no: a largo plazo no son necesarios. Y en algunos casos, tampoco beneficiosos.

En mis consultas de skincare coaching me encuentro muchos de estos en las colecciones de productos en las rutinas que analizo. Algunas veces el producto no es malo en sí, sino más bien el método de utilización.

Y sí, en este post te daré trucos para utilizarlos bien. Pero déjame darte un consejo: si llevan tiempo en tu armario, tíralos sin mirar atrás. Hay alternativas mejores.

El primer producto, y en el cual me extenderé más... seguro que lo adivinarás si me conoces de hace un tiempo. En Instagram lanzé la pregunta "qué productos incluiré en el post" y lo acertasteis.

1. Agua micelar

Es algo que repetiré hasta la saciedad, el agua micelar es agua con jabón. Agua jabonosa. Y no solo es innecesaria, es que un mal uso puede deshidratar e irritar la piel.

¿Por qué nos parece tan guay? Porqué el término "micelas" suena bien, y por el hecho de ser algo fácil de usar. Quiero contarte un poco más cómo funcionan para que entiendas porqué no la recomiendo.

Voy a ponerme un poco técnica, pero no mucho. Quiero trasladarte parte de lo que aprendido en el Posgrado en Dermocosmética. Dediqué mi trabajo final a la nanocosmética, así que no sabes las ganas que tengo de tocar este tema en el blog.

Las micelas son unas estructuras esféricas formadas por unos elementos llamados fosfolípidos.

Los fosfolípidos tienen dos partes diferenciadas, una cabeza y una cola. La cabeza de los fosfolípidos atrae el agua y repele los lípidos, mientras que la cola atrae los lípidos y repele el agua.

Así que cuando los sumerges, se repliegan en una bolita, que precisamente es lo que llamamos micela.

¿Quieres saber dónde más puedes encontrar micelas? Fácil: mezcla agua con jabón. Voilá, agua micelar casera. 

¿Las micelas atraen la suciedad? Sí, las colas se llevan los lípidos (sebo, maquillaje, protección solar) y las cabezas lo que es soluble en agua (sudor, por ejemplo). La teoría no es mala.

La práctica: Es como mezclar una gota de jabón en una botella grande de agua. Si lo disolviesen más sería jabón homeopático.

Pero con este producto veo dos problemas:

  1. Al tener que aplicarlo arrastrando un algodón, puedes irritar la piel de forma innecesaria.
  2. Para desmaquillar, es más efectiva una doble limpieza que una agua micelar. 

¿Y para qué la utilizo yo? Porqué sí, ¡la utilizo!

 Para limpiar de forma localizada una zona de la piel, por ejemplo un granito, después de hacerme la rutina y antes de aplicar el producto antiacné. Cojo un bastoncillo de algodón (de madera, ¡huyo de los de plástico!) y lo empapo en agua micelar. Limpio y ¡listo!

♥ Para limpiar los swatches que me hago en la mano mientras me maquillo, cuando hago fotos para el blog, etc.

♥ En casos muy muy muy puntuales, para limpiar la piel. Por ejemplo por la mañana, o después del gim. En ese caso, empapo muy bien el algodón (reutilizable).

Mis tres aguas micelares favoritas son la nueva de Kiehl's (de la cual te hablaré pronto, la a-do-ro) y la de piel sensible de Uriage.



2. Cepillo limpieza facial eléctrico


Este no es un producto en sí, sino un gadget de belleza. Pero lo incluyo porqué es algo por lo que me preguntáis mucho. No lo necesitas.

Si quieres exfoliar la piel, mejor opta por un exfoliante. Químico, físico o enzimático, según las necesidades de la piel. Si quieres limpiar la piel en profundidad, opta por una doble limpieza.

En pieles resistentes (no pro-inflamatorias) un cepillo de limpieza facial eléctrico te proporcionará cierta sensación de limpieza profunda, como por ejemplo hacen los cepillos de dientes eléctricos, pero a largo plazo si abusas de ellos los efectos que obtendrás son los mismos que abusando de exfoliantes.

En pieles sensibles y/o propensas a la inflamación (por ejemplo, si tienes tendencia al acné) pueden ser nefastos. No solo irritan, sino que la fricción excesiva estimula la producción de sebo (cosa que no necesitamos), además de que si es de cabezales intercambiables pueden ser un foco de bacterias.

Pero aunque no lo necesitas, te puedes beneficiar mucho de un cepillo de limpieza. Usándolo bien: cuándo y cómo toca. Voy a darte un par de recomendaciones:

  1.  Invierte en uno de calidad. Que la tecnología sea de vibración (sónica), no de rotación.. Irritan menos. Las dos opciones que he probado son la Clarisonic con el cabezal antibacteriano luxe (tengas o no la piel sensible) y la Foreo. Adoro esta última.
  2. Utilízalo con cabeza. ¿Cuándo hay que usar un cepillo de limpieza eléctrico? Cuando la piel necesite ese extra, porqué la has maquillado más ese día, o vas a aplicar una mascarilla/tratamiento, etc. ¿Y cuando no? Cuando la piel esté irritada, cuando el acné esté inflamado, etc.

3. Tiras para puntos negros. 


Lo que tienes en los poros (en la mayoría de casos) son filamentos sebáceos.

Es importante distinguir entre filamento sebáceo y punto negro, porqué son cosas parecidas pero no iguales. Un filamento sebáceo es algo normal, es un hilito de sebo que está en el canal pilosebáceo. Aparecen sobretodo en la zona T, especialmente nariz y barbilla. Y es normal que se vea un poco más oscuro que el resto de la piel.

Un punto negro es más llamativo, normalmente tiene un mayor diámetro comparado con el filamento sebáceo, y se produce tras oxidarse el sebo junto la queratina y células muertas. A diferencia del filamento sebáceo, no reaparece una vez eliminado (si lo eliminas bien) y tiende a oscurecerse mucho.

Una manera fácil de identificarlos: los filamentos sebáceos están dispuestos de forma muy uniforme, mientras que el punto negro no.

¿Qué pasa cuando eliminas los "puntos negros" de la nariz? Igual tienes alguno, pero créeme: el resto son filamentos sebáceos que volverán a aparecer en poco tiempo. Retirar los filamentos sebáceos no es ni necesario ni recomendable.

Lo que sí te recomiendo es que los mantengas a raya con una ligera exfoliación. Además de que te irá bien también para controlar la aparición de puntos negros.

Lo mejor es conseguir un producto con BHA de uso continuado, como el BHA blackhead de COSRX o el Aloe BHA Toner de Benton. Y de vez en cuando, recurrir a las extracciones (controladas).

¿Conocías los efectos nocivos del mal uso de estos productos? ¿Quieres que analice algún producto más?

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3 comentarios :

  1. Buenísimo el post, lo de los puntos negros y filamentos sebáceos no tenia ni idea.
    El agua micelar está bien para usarla en la mañana, tipo antes de lavarme la cara con mi limpiador regular para sacar el exceso de sebo o realmente no es necesario?, es para lo único que la uso, eso y limpiar el párpado cuando se me pasa la máscara de pestañas jajajajaj
    Saludos!

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  2. Yo antes usaba muchísimo el agua micelar, pero cada vez menos. Me gusta el bifásico de Etnia, mucho menos agresivo! :)

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  3. Yo que acabo de comprar la de sensibio 👶😭 la usaré antes del jabón, inexperta una pregunta las extracciones y la microdermoabrasion cada cuando es recomendable??

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