18 feb. 2019

Kombu Nectar de Ami Iyök

El bálsamo de doble limpieza con Pedigree


Si me lees de hace un tiempo sabrás que soy muy fan del ritual de doble limpieza. En mi opinión es la mejor forma de desmaquillar y limpiar la piel, y más si vives en una ciudad. O si utilizas protección solar a diario.

Por eso cuando me enteré de que Ami Iyök iba a lanzar su bálsamo de doble limpieza pensé... ¡por fin! La Iyökbalance es una de mis cremas fetiche y estoy enamorada de toda la marca, así que estaba deseando que apostaran por incluir ese producto en su gama.

El Kombu Nectar es mucho más que un producto para el primer paso del ritual de limpieza. Es una mascarilla de noche con ingredientes que ralentizan el envejecimiento. Y sobretodo, es una gozada.

Elena, la creadora de Ami Iyök, me contó que el secreto de este producto es el Kombunectar: un ingrediente exclusivo que actúa como un potente antioxidante y protector celular. Los estudios in vitro son muy interesantes, llegando a demostrar que combate activamente el envejecimiento de la piel.

¿Conoces el té Kombucha? El Kombunectar procede del mismo origen. Se crea a partir de un Scoby, en inglés Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeasts, y viene a ser una amalgama de bacterias y levaduras de la que se hace la famosa bebida.

Lo más curioso de todo es que los scobys tienen pedigree, como por ejemplo las levaduras para hacer plan. "Para nosotros era importante que tuviese como cepa las bacterias del grupo lactobacillus y que estuviese alimentado con té verde y azúcar de caña ecológico", comenta Elena.

Los informes y test de eficacia demuestran una acción sobre los fibroblastos y fibras de colágeno, reduciendo significativamente el estrés oxidativo y la glicación.


A primera vista, es un bálsamo denso, muy fácil de trabajar con las manos. Se funde con la piel sin llegar a transformarse en aceite, aunque imagino que en verano con las altas temperaturas podría estar más líquido.

El olor es un espectáculo. Sobretodo cuando aplico la muselina húmeda y calentita para retirarlo. Los aceites que contiene despiertan y liberan todo su aroma, ayudando a retirar toda la suciedad acumulada durante el día.

Al no llevar tensioactivos, no emulsiona con agua, por eso la muselina es necesaria. Y por ese mismo motivo, se puede usar por la noche como mascarilla nocturna. Y es algo que me encanta hacer de vez en cuando, sobretodo si exfolio la piel con ácidos, o si aplico retinol.


Si tienes la piel acnéica puedes usar el Kombu Nectar como limpiador, aunque te recomendaría usarlo como mascarilla muy de vez en cuando (y retirándola por una limpieza a consciencia por la mañana).

Como en todos los productos de la marca, el INCI es redondo. Destacan los aceites de oliva, almendra dulce, chía, sacha inchi y argán. Y como emolientes, la manteca de karité y la cera de abejas. Por si fuera poco, el açaí y la espirulina le añaden propiedades antioxidantes y antipolución, como muchos otros productos de la marca como el limpiador Green Shaman.

Ingredients: Olea Europaea (Olive) FruitOil*, PrunusAmygdalus (Almond) DulcisOil, Cera Alba, ButyrospermumParkii (Shea) Butter*, Saccharomyces/Xylinum/Green Tea Ferment/ AcidLactic (and) Glycerin, Hispanica (Chia) SeedOil, PlukenetiaVolubilis (Sacha Inchi) SeedOil, ArganiaSpinosa (Argan) Kernel Oil*, Euterpe Oleracea (Açai) PulpPowder*, ArthrospiraPlatensis (Spiruline) Extract, Citrus Bergamia (Bergamot) Peel Oil, Citrus AurantiumDulcis (Orange) PeelOil, Lecithin, Tocopherol, Sucrose, SodiumChloride, Linalool, Citral, Limonene.


¿Cómo la uso?

  1. Cojo una pequeña cantidad de producto y la caliento entre las yemas de los dedos.
  2. La aplico por el rostro dando un suave masaje circular para deshacer el maquillaje, polución y todas las impurezas acumuladas durante el día.
  3. Si llevo los ojos maquillados, aplico un poco más en esa zona, masajeando bien las pestañas con los ojos cerrados.
  4. Empapo una muselina con agua tibia/algo caliente. En mi caso, aprovecho la que queda en la tetera después de hacerme la última infusión del día (suele ser un rooibos). Dejo la muselina unos segundos sobre el rostro para deshacer bien los aceites, y luego retiro el Kombu Nectar con suaves pasadas.
Truco: cuando un bálsamo de doble limpieza es tan bueno, puedes utilizarlo también como segundo paso, sobretodo si tienes la piel seca o sensibilizada por el frío, etc. Si viajas, el mismo producto te sirve como limpiador, como mascarilla hidratante nocturna o como bálsamo nutritivo de emergencia para cutículas, zonas secas, etc.

Me he dado cuenta que desde que lo tengo, recurro a él más que a otros bálsamos y eso solo puede significar una cosa: Ami Iyök me ha vuelto a enamorar de uno de sus productos. Adoro su olor, adoro la textura fundente que tiene y, lo más importante, adoro cómo deja la piel.

¿Te gustaría leer mi opinión sobre algún otro producto de la marca?

Este ha sido patrocinado por Ami Iyök. Consulta mi Código de Confianza.

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