25 may. 2020

3 consejos para hacer mascarillas faciales caseras

La cuarentena nos ha hecho redescubrir una costumbre que teníamos olvidada: la fabricación de mascarillas caseras. Porqué oye, una de las ventajas que tiene el teletrabajo es poder hacerlo mientras llevas una mascarilla puesta. Decidme que no soy la única friki que lo ha probado. Please.

Pero, ¿es buena idea? Aunque mezclar cuatro ingredientes de nuestra despensa para hacer una mascarilla DIY pueda parecer inofensivo conlleva algunos riesgos. Por ejemplo, la oxidación de los ingredientes, que el pH del preparado no sea adecuado, crear fotosensibilidad o incluso irritar la piel.

Si te pica el gusanillo de preparar una mascarilla casera, ficha estos 3 consejos para hacerlo con seguridad. Además de eso, crearás recetas que sí son efectivas.

Llevo años preparándolas (aún recuerdo cuando mezclaba huevo, miel y harina para hacerme mascarillas con 13-14 años), y aunque prefiero las que están formuladas por su efectividad y practicidad, hay recetas que no me fallan.



1. Utilízalas al momento


Por dos motivos: hay que evitar que los ingredientes se degraden u oxiden, porqué entonces el efecto que buscamos puede ser justo el contrario.

Y por otro lado, porqué no podemos controlar el crecimiento de bacterias del preparado. Esto es especialmente importante en las preparaciones que contengan agua y aceites (por eso en la industria cosmética se añaden los conservantes, que no nos gustan pero son necesarios).

En preparados de aceites botánicos, o aceites botánicos y esenciales, este consejo no aplicaría, ya que se suelen conservar bastante bien si se preservan de la luz. Por ejemplo, si preparas una mezcla de arcilla con aceites, es probable que se conserve mejor que una mezcla de aloe vera con aceite.

Dicho esto, prepara siempre la cantidad justa que vas a utilizar y en el caso de que te sobre, ¡no la tires! Aplícala generosamente por los hombros, cuello, pecho, espalda... esas zonas también te estarán agradecidas.

2. Usa estos ingredientes


Hay ingredientes que funcionan de maravilla para hacer mascarillas caseras. Algunos probablemente los tienes en tu cocina y otros no pero son muy fáciles de encontrar. Mis favoritos:

♡ Hidrolatos o aguas florales: por ejemplo de hammamelis o de rosas. La de hammamelis es bastante conocido, más astringente, mientras que la de rosas es apto para todo tipo de pieles. Pero hay mil y una aguas florales: tomillo, aciano, centaurea... Son muy versátiles, por ejemplo para preparar tónicos caseros y refrescar la piel, así que es un ingrediente cosmético de cabecera. Tienes un montón disponibles en Naturitas.

♡ Influsiones: de té verde, té negro, manzanilla... ¡Y no tires las hojas! Pueden servir para un efecto exfoliante muy suave. Aunque la penetración de los activos es mínima si es un preparado casero, es interesante como ingrediente para vehiculizar otros (y no añadir solo agua, sino agua con algo más). Uno de mis tés verdes favoritos (y que es ideal para hacer mascarillas) es el bancha.

♡ Azúcar: lo puedes usar como exfoliante facial y labial. No es la partícula exfoliante ideal, porqué tiene aristas y puedes irritar la piel. Si lo usas, intenta no frotar ni presionar en exceso. Por la textura que tiene, el azúcar de coco es uno de los que más me gustan.

♡ Miel: o sirope de agave en su lugar, como alternativa vegana. Lo mejor de todo es la textura que consiguen en las mascarillas. Son ingredientes que por su contenido en azúcares hidratan en profundidad. Si eliges una como la de manuka además obtendrás un plus de propiedades antibacterianas.

♡ Arcilla: caolín, rhassoul, arcilla verde, bentonita... tienes muchas opciones disponibles. Un clásico es mezclarla con agua, aunque si lo haces con una infusión o bien un hidrolato añadirás un plus a la mascarilla de arcilla.

♡ Aceites botánicos: mis favoritos para usar en preparaciones para la cara son el de argán y la rosa mosqueta para tratar la piel más seca, comino negro y jojoba para pieles mixtas o grasas, o onagra y borraja que sirven para todo tipo de pieles.

♡ Aceites esenciales: hay que diluirlos siempre antes de aplicarlos en la cara. Con una o dos gotas es suficiente, dependiendo del aceite. Mi consejo: úsalos lo más puros posible, si es de grado terapéutico mejor. No compres aceites esenciales en Amazon, decántate por Pranarôm o doTERRA.

Y hay algunos que no te recomendaría usar. Por ejemplo, por mucha vitamina C que contengan el limón y la naranja no te recomiendo usarlos en un preparado casero para aplicar en la cara. Lo mismo con el vinagre, el bicarbonato, etc.

Si no tienes mucha experiencia con las mascarillas caseras o no tienes muchos ingredientes, prueba a hacer una partiendo de un producto que ya tengas.

Por ejemplo, puedes hacer una mascarilla de tratamiento mezclando tu crema habitual con unas gotas de algún aceite esencial (copaiba, árbol del té...). O convertir tu limpiador facial en mascarilla añadiendo arcilla, azúcar para un efecto exfoliante... ¡Hay muchas opciones! También es una idea excelente para terminar productos que no te acaban de gustar.

Y otra norma que suele servir es: hazlo simple. Un aceite botánico + azúcar es un buen exfoliante facial y labial. A veces no hace falta complicarse mucho para obtener algo rápido, efectivo y con ingredientes que tienes en casa.


3. Evita ingredientes comedogénicos


Como por ejemplo el aceite de coco. Sé que es muy versátil, que para hacer cremas corporales caseras va de fábula. También incluso para recetas para el hogar. Pero en la cara, tal cual sin fr no te lo recomiendo.

Te hable hace poco de los 4 ingredientes comedogénicos a evitar y es una entrada recomendadísima para hacer hincapié en ingredientes naturales que no añadiría a una mascarilla en pieles propensas a tener granitos.

¿Lista para experimentar con las mascarillas DIY?

Te invito a mezclar y probar ingredientes, prueba recetas de mascarillas caseras que conozcas o se parezcan a tus mascarillas habituales, o inspírate en tu intuición.

Ten en cuenta que la biodisponibilidad de los ingredientes activos puede no ser la adecuada, con lo cual el efecto de la mascarilla puede que solo sea hidratante o exfoliante. Que controle algo el sebo. Pero no pondría unas expectativas altísimas, más allá de un efecto instantáneo y no duradero, y el propio placer de prepararla y aplicarla.

Nunca serán como una buena mascarilla formulada, adecuada para tu tipo de piel, pero te podrás acercar bastante a algunas soluciones para la piel. Y sobre todo... te divertirás haciéndolas. Que por esto estamos aquí, ¿no?

¿Me cuentas tu receta favorita (y que no puedes dejar de hacer) de mascarilla casera? ¿Qué ingrediente no tan típico tienes en casa para fabricar mascarillas o cosmética?

Algunos de los enlaces pueden ser patrocinados. Consulta mi Código de Confianza.

1 comentario :

  1. Hola!!
    tus consejos me han sido de gran utilidad porque soy bastante patosa. BSS

    ResponderEliminar

¡Muchas gracias por leer y comentar! :)